Intervención del Compañero Pável Blanco Cabrera
al clausurar los trabajos del II Congreso Nacional
 del Partido de los Comunistas Mexicanos,
 el 29 de Abril del 2001.
 

Queridas compañeras y compañeros,
Camaradas todos:
 

Han llegado a su fin los trabajos del II Congreso Nacional de nuestro Partido.
Los cuatro meses transcurridos a partir de la emisión de la convocatoria han
resultados llenos de un debate democrático que ha procurado extenderse más allá
de las fronteras de nuestra organización, con fuerzas amigas y con mujeres y
hombres preocupados en lo individual por los destinos del genero humano. Un
congreso comunista no puede concebirse de otra manera; inicia con la
convocatoria del órgano facultado y va a todas los Colectivos y militantes, es
un proceso y no una cita, siendo esta su culminación.

El Partido de los Comunistas Mexicanos fue creado a finales del siglo pasado,
pero pensado para actuar en este que inicia, el siglo XXI que estamos
convencidos  será el siglo del socialismo, de la liberación de los trabajadores,
de la emancipación de la humanidad. Aquella fue una centuria extraordinaria;
entre la Revolución de Octubre y Seattle nos encontramos con la lucha, la
movilización, la rebelión, con la revolución. Estamos orgullosos de los
bolcheviques, los espartaquistas en Alemania, de los antifascistas, de los
combatientes chinos, coreanos, vietnamitas, de la Revolución Cubana. Es un honor
militar bajo la misma bandera que artistas como Chaplin, Neruda, Brecht, Tina
Modotti, Saramago; militar bajo la misma bandera que las y los comunistas que
han luchado, luchan y lucharan.

Nuestro Partido se considera heredero de las luchas del movimiento comunista
internacional y asume las luchas de las izquierdas mexicanas con sus victorias y
errores; pero  hay que decirlo, somos un punto y aparte, estamos iniciando desde
1994 una nueva tradición comunista mexicana, una nueva cultura militante, que
aspira y lucha por un partido de banderas rojas en movimiento, entendiendo que
no es la conquista gradual de las instituciones burguesas la que posibilitara
una transformación revolucionaria de la sociedad, sino la lucha de los
trabajadores y del pueblo, por ello haremos de cada lucha reinvidicativa un
entrenamiento para luchar por el poder.

Las movilizaciones populares han logrado lo que no se pudo con el
parlamentarismo. La extraordinaria convergencia de las organizaciones que en
torno al Sindicato Mexicano de Electricistas constituyen el Frente Nacional de
Resistencia contra la Privatización de la Industria Eléctrica y los estudiantes
universitarios agrupados en el Consejo General de Huelga, evitaron las
privatizaciones de la industria eléctrica y de la UNAM y toda la educación
superior. El pueblo y la clase obrera deben confiar en su fuerza, ello en virtud
de la unidad; por eso la unidad es para nosotros estratégica y no coyuntural;
nuestra persistencia por ella es cotidiana, esa es nuestra convicción.

Somos parte del movimiento comunista internacional, porque somos
internacionalistas; no hay comunismo sin internacionalismo; hoy más que nunca es
necesaria la coordinación de los comunistas y las fuerzas revolucionarias; el
AMI, la OMC, el FMI no pueden ser derrotados desde el plano de lo nacional, solo
la unidad mundial de la clase obrera nos salvara de la barbarie capitalista; el
proletariado no permitirá que la humanidad sea un código de barras como lo
quiere la globalización imperialista.

Nuestro Congreso ha tenido como marco el 40 aniversario de la declaración del
carácter socialista de la Revolución Cubana y de la derrota del imperialismo
yanqui en playa Girón; el 131 aniversario del natalicio de nuestro jefe Lenin,
que continua como un indispensable en toda lucha liberadora, su análisis del
imperialismo mantiene plena vigencia en esta época; y desde luego el 130
aniversario de la Comuna de Paris, ejemplo inagotable de que los trabajadores no
solo pueden tomar el poder, sino ejercerlo.

Agradecemos profundamente a nuestros camaradas del Partido Comunista de los
Pueblos de España su fraterna presencia, agradecemos esa gran contribución al
mundo comunista que es su pasado congreso de unidad, que frena una tendencia,
una constante a la dispersión de los revolucionarios; les entregamos nuestra
roja bandera de la hoz y el martillo, porque sabrán levantarla por nosotros si
es necesario.

Camaradas:

Pensaba finalizar diciendo que nos veríamos en el III Congreso, pero mejor nos
vemos mañana construyendo organización y luchando por y con el pueblo. Siendo
las 16:45 del 29 de abril queda clausurado nuestro II Congreso.

¡Viva el II Congreso del Partido de los Comunistas Mexicanos¡
¡Viva la clase obrera de México y el mundo!
¡Viva el movimiento comunista internacional!
¡Viva el socialismo!
¡Socialismo o barbarie!
¡A luchar, que solo podemos vencer!